MEGASCOOTER.NET

Historia de una Idea


Un mundo de celos. Protagonistas rebosando protagonismo. Personajes capaces de derribar a su semejante solo por estar ahí. Por seguir ahí.



No es algo que nos hayamos callado nunca. Tampoco es algo que hayamos contado a los 4 vientos. El tiempo ha hecho que la herida cicatrizara y quizás,  solo quizás, si tuvieramos que hacerlo no nos doleria hablar de ella.


Para enteder la  historia que podríamos contar habria que ponerse en nuestra piel, allá en el Septiembre del año 2.002.


Llevábamos desde el año 2.000 embarcados en una especie de "sueño colectivo". Una estupenda pandilla de moteros amantes de los Megascooters (una clase de motos evolución de los clásicos scooters propulsados con mecánicas poderosas pero sin abandonar las ventajas de este tipo de motos).


El caso es que eramos parte entonces del naciente Megascooter Club Madrid. Amanecía en España esta moda tan estupenda de reunirse un grupo de amigos los fines de semana y a bordo de nuestras "naves" darse unas orbitas a la ciudad de turno. Buenas comidas. Buenas rutas. Y muchas risas. Y por supuesto hablar de motos.


Como les decía, el movimiento era naciente y en todas las grandes ciudades ya existian clubes que se encargaban de reunir a usuarios de este tipo de motos formando, digamos, pequeñas familias.


El mundo de conexión entre todos era el,como no, tambien naciente mundo del internet. Y allí, en el ciberespacio, coincidiamos varias generaciones con una afición (ahora les encanta decir "pasión") común. Y así, a través de listas de correo, evolución de los históricos grupos de noticias (newsgroups), nos manteniamos en contacto.


Como en toda agrupación social siempre hay quien se deja llevar, quien no se sabe si se lleva, quien destaca un rato y quien DESTACA.


Supongo que Manu Burgman era de estos últimos.


Carismático como pocos. Fuerte como casi ninguno. Poderoso en sus planteamientos. Rotundo en sus convicciones.


Al principio de nuestra llegada al Club, al Megascooter Club Madrid para más señas, apenas nos fijamos en él. Y no por falta de interes sino por lo muy interesante que nos parecía todo el mundo que conocímos allí. El primero con el que tuvimos trato trato fue quien se autollamaba "Robocop, mitad hombre, mitad máquina, todo policia" y de quien podreis ver alguna cosilla dentro de la web.




Un mundo de celos. Protagonistas rebosando protagonismo. Personajes capaces de derribar a su semejante solo por estar ahí. Por seguir ahí.


Y de forma fina... eso fue lo que pasó con Megascooter.net.


Cada miembro de la Comunidad pretendió tener su propia web, llena de visitas. Mensajes en los foros anunciando actualizaciones diarias en webs personales. ¿Quien daba más? Naturalmente los Clubes, lejos de unir a las personas trabajaban diariamente para separarlas. Hacer sectarismos y simplemente atraer a más personas a su causa y separarla de la del del vecino.


Y la historia sigue así en el mundo Megascooter.


Y seguirá mientras no se vayan los que desde que llegaron ensucian el asunto.


Nosotros ya nos hemos ido.